La primer entrada del blog... Hace mucho tiempo que tenía ganas de crear un blog sobre mi visión sobre la profesión que amo, el diseño gráfico, y siempre me planteé cómo debería comenzar, cual debía ser el primer tema a tratar. Creo que este es el tema perfecto, que ojalá pudieran leer todos los que comienzan a estudiar esta carrera.
Hago un paréntesis para fundamentar la visión personal que voy a plantear a continuación:
(Tuve una trayectoria universitaria de 9 años. Comencé a estudiar diseño gráfico con el objetivo de obtener información para laburar en diseño web, la rama que en un principio más me interesaba. La carrera de diseño gráfico te da muchas herramientas para componer una puesta visual interesante que comunique correctamente un determinado mensaje, pero deja de lado la profundidad que necesita el diseño web en aspectos como la arquitectura de la información, la buena interactividad y la programación. Es por eso que después de 2 años de estudio en esa carrera, decidí dejar y entrar en otra, la de diseño multimedial. Allí se da la situación opuesta: Se aprende mucho sobre particularidades del diseño web, pero se deja en un segundo plano el aspecto comunicacional. Luego de 3 o 4 años estudiando diseño multimedial, y poseyendo ya una base sólida para generar diseño web, entendí lo importante que es aprender a comunicar conceptos correctamente, por ende volví a la carrera de diseño gráfico que me aporto muchísimas herramientas para hacerlo.)
Aclarada mi vida universitaria, comienzo a exponer la siguiente cuestión: ¿Hay que idolatrar y tomar como verdades correctas las miradas de nuestros profesores hacia nuestros trabajos?
Yo tuve muchos docentes, muchos. Al principio las correcciones que hacían sobre mis trabajos eran incuestionables: Personas con experiencia en la profesión criticaban mis trabajos. ¿Cómo yo, un simple estudiante, podía cuestionar su palabra?. Con el tiempo, comprendí que hay docentes a los cuales había que escuchar y otros docentes a los que sus correcciones debía tomar con pinzas.
Hay una realidad: El diseño gráfico es una carrera puramente práctica. La base teórica es fundamental, ojo, pero esa base teórica debe si o si reflejarse en los trabajos visuales. Mi cuestionamiento hacia las correcciones comenzó al investigar sobre el trabajo profesional de los docentes. Una vez un docente corrigió un trabajo que yo había expuesto y, al defender mi propuesta (que poseía errores, no lo niego), comenzó a defenestrar mi laburo, como si yo hubiese cuestionado una palabra divina. Me enojé, yo simplemente defendí algo para recibir una respuesta que niegue lo que yo había dicho, y así entender mejor que es lo que había hecho mal.
Paréntesis: (El hecho de que un docente corrija sin la explicación de un alumno sobre lo que hizo es pésimo. De ello hablaré en otro artículo futuro).
En fin, decidí por primera vez investigar con qué fundamento este docente corrigió mi trabajo, y caí en su página web. La página web tenia errores importantes desde la usabilidad y la sensación generada por el usuario al navegarla. Lo que más me irritó es que gran parte de las correcciones que el docente hizo sobre mi propuesta, él mismo las ignoró en los trabajos que él decidió exponer en su porfolio.
Entonces, aquí esta el punto: ¿Cómo voy a tener en cuenta la palabra de un docente si él mismo comete errores desastrosos en sus diseños?
Estudiantes de diseño gráfico que entran por primera vez en este mundo hermoso que es la universidad: No se equivoquen, sus docentes no son genios del diseño, son diseñadores gráficos, y diseñadores gráficos hay buenos y malos. Es muy difícil ya se, comprender que es correcto y que no si uno recién entra en la carrera universitaria. Al entrar, es una esponja. Hago una analogía con los niños: Los niños aprenden de sus padres, que pueden ser buenas o malas personas, y pueden equivocarse o no, y estos niños también son esponjas, toman lo que observan y así aprenden. No saben si esta bien o esta mal, simplemente aprenden de ello. Aquí pasa lo mismo con el alumno: Se le presenta una visión personal de diseño, que el alumno toma como si fuera indiscutible, porque es la única palabra sobre el tema que escuchó en toda su vida. No es así, hay buenos y malos docentes, hay buenos y malos diseñadores gráficos. Comparen sus trabajos a los de otras universidades o cátedras, observen que diferencias existen entre ellos, y saquen conclusiones en base a el conocimiento teórico que aprendieron, eso si que es invariable, lo que varía es la implementación de esa base teórica, y en eso siempre deben dudar. Lo importante del diseño siempre es aplicar conocimientos, saberlos puede cualquiera que agarre y lea un poco.
¿Y si estoy con una cátedra cuyos trabajos aprobados son el equivalente a un desaprobado en otra cátedra y otra universidad? Tenes dos opciones: Cambiate de cátedra/universidad o comprendé que aquel curso en el que estás tiene una dudosa calidad, y tomá las cosas con pinzas, hacé lo que te pidan para aprobar e investigá por tu cuenta, sacá tus propias conclusiones fundadas siempre sobre una base teórica.
Y si me escuchaste a mi y creíste que todo lo que acabo de decir es la pura verdad, no entendiste mi punto. ¿Me conocés? ¿Conocés mi laburo y mi visión sobre el diseño? Tendrías que haber tomado lo que digo con pinzas, tendríamos que agarrar y debatir, quizás lo que yo dije no es del todo correcto, y quizás lo que vos tenías para decir refuta total o parcialmente lo que yo digo.
Ese es también el punto de este blog, debatir, sacar nuestras propias conclusiones, porque la mejor manera de aprender a ser un excelente diseñador es el debate entre colegas y no el seguir ordenes unilaterales de los mismos, porque no estarías aprendiendo de tus errores, estarías aprendiendo a diseñar como la otra persona diseña.
Hay mucha habladuría en la vida profesional, no solo del diseñador gráfico, sinó en cualquier ámbito de la vida. Quizás aquella persona callada e introvertida sabe muchísimo más sobre el oficio y lo ejecuta mejor que aquella otra persona verborrágica que se la pasa hablando de lo mucho que sabe. Y en la vida, aquella persona verborrágica y convincente (como aquel docente que me corrigió y hacía laburos mediocres) siempre termina imponiéndose sobre el que realmente sabe, pero tiene un perfil muy bajo (no como yo eh... que me considero bueno, pero siempre uno tiene que aprender, constantemente, no soy perfecto, nunca nada lo es). ¿Conocen a algún titular de cátedra que no sea verborrágico y convincente? Igual ojo... puede ser así y saber un montón, como algunos excelentes docentes que he tenido. Pero es muy poco probable que lleguen a encontrar un titular silencioso. La base del éxito es saber hablar correctamente y hacerlo. Hasta el más mediocre de los diseñadores gráficos, si sabe como hablar y encima se cree bueno, puede llegar muy lejos.
Conclusión: Quizás tu docente no es un excelente diseñador gráfico, quizás es un excelente orador, o quizás si lo es... cómo saberlo? Con experiencia y comparación.
Debatimos?

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